Hacia el alba
La noche llegaba desde los confines del universo, la
oscuridad lo circundaba todo. Insomne y desolado se sentó en el sillón junto a
la ventana a contemplar el paisaje nocturno. El frío se condensaba en los
cristales. De pronto, del azul profundo surgió una visión fantástica. Sus pasos
seguían una cadencia desconocida deslizándose hacia el alba. La silueta
contorneada por claros oscuros, se fue sumergiendo en un halo dorado hasta
fundirse en una luz, tan enceguecedora como la noche misma
Abrió la ventana dispuesto a alcanzarla. Igual que los
ciegos, anduvo un trecho con los brazos extendidos, tratando de llegar hasta
ella, sin poder distinguirla con claridad. Entrecerró los ojos y entonces pudo
verla erguida y resplandeciente como una diosa.
Estiró su mano y tomó las suyas. Sintió que lo atraía hacia
sí. Sin poder resistirse se dejó llevar por el fuerte magnetismo que fluía de
su luminosidad.
Como una mariposa noctámbula que se deja seducir por un
cirio encendido, se acercó hasta diluirse
en ella. Entonces la pasión que encendía su sangre se congeló en sus venas y
todo su ser se perdió en la oscuridad.
Hasta hoy nadie pudo
explicarse por qué había saltado al vacío. ( 199 palabras)
Elsa Wade
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